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| El
edificio está ubicado en una zona de la ciudad donde ya existían
construcciones en el S. XIV. De esta primera época quedan
pocos vestigios: el pozo situado en el centro del invernadero S.
XIV, y los muros de los sótanos de los S. XVI y XVII.
Hay documentos datados del 1810 donde consta que el actual edificio
ya estaba construido: formado por una planta baja con patio y tres
plantas superiores. Era propiedad de la familia de Ignasi Asols.
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En
el año 1868, su propietario decidió dividirla en dos
casas. El proyecto se encargó al arquitecto Pere Pascual
i Baguer, que aprovechando las obras de reforma, se creó
una nueva fachada siguiendo la actual alineación de la calle,
de esta manera se ganaron unos 18 m² de superficie del terreno.
La actual fachada, pues, data del año 1868. Los nuevos propietarios
pasaron a ser el Sr. Francesc Daltavuit (actual número 48)
y el Sr. Josep Roura (actual número 50). Posteriormente Josep
Roura compro el edificio de la parte de detrás y lo derribó
para acondicionarlo, creando un pequeño jardín.
El señor
Josep Vilaret i Xatart compró el día 1 de julio del
año 1897 las dos casas, con la finalidad de acondicionarlas
y volver a formar una sola para ir vivir, después de casarse
con la "pubilla de Can Barris” de Palafrugell. Los Sres.
Vilaret fueron los antiguos propietarios de la compañía
de la luz de Sant Feliu de Guíxols antes de que fuera adquirida
por Fecsa.
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El
Sr.Vilaret fue quién mandó decorar la casa con los
actuales artesonados y pinturas de los techos, así como de
los mosaicos de gres tan espectaculares, que se mantienen en perfecto
estado. Fueron incorporadas nuevas chimeneas en la primera y segunda
planta, mientras que el tercer piso quedó destinado al servicio.
Desgraciadamente al hacer estas reformas quedaron destruidas las
antiguas y pequeñas habitaciones que daban a la fachada principal
(que estaban decoradas con pinturas de la época) y que se
substituyeron por las espléndidas cámaras actuales
con pinturas en el techo y los magníficos mosaicos de gres.
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También
data de la misma época el invernadero y los ventanales
con cristales de colores que contiene. En uno de los patios son
destacables los estucos modernistas (aún pendientes de
restauración).
Desde entonces se conoció popularmente
la casa como “Can Vilaret”. Y está catalogada
por el Ayuntamiento de la Ciudad como edificio de patrimonio arquitectónico.
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Fue hacia finales del año 1998 cuando a Tomàs Pla (coleccionista
de juguetes) le surgió la idea de crear un Museo del juguete, aprovechando
la casa que tiene en la Rambla Vidal, 46. Al iniciar el proyecto se detectó
que aun teniendo la casa 4 plantas quedaba muy pequeña para un
museo, y el proyecto no llegó ha ejecutarse. Al final del año
1999 surgió la oportunidad de poder adquirir el edificio contiguo
número 48 y 50. |
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Los
primeros días del año 2000 fueron decisivos para llegar
a un acuerdo: por un lado con los descendientes del Sr.Vilaret y
por el otro con el Ayuntamiento que havia declarado la fachada de
la casa como patrimonio arquitectónico y havia prohibido
realizar obras en el edificio con el fin de preservarlo de un derribo
para construir pisos. Tras las negociaciones con las dos partes
se procedió a la compra del edificio por parte del Sr. Tomàs
Pla con el fin de adaptarlo y acondicionarlo como museo, siguiendo
una rigurosa restauración de todos sus elementos arquitectónicos. |
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| El
día 11 de agosto del año 2000 se inauguró el
"Museu d'Història de la Joguina" (col·lecció
Tomàs Pla), fue presidido por el alcalde y asistieron más
de 500 invitados. Al día siguiente se hizo una jornada de
puertas abiertas por lo que pasaron más de 2000 personas.
Actualmente
ya se ha realizado el proyecto de ampliación, que constará
con una nueva sala en el primer piso, otra en el segundo y dos más
en el tercero. Éstas se abrirán al publico a medida
que les obras de acondicionamiento lo permitan.
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